Google Analytics se ha introducido hasta en las esquinas más polvorientas del sector. Practicamente todo el mundo utiliza esta herramienta de medición gratuita de Google, desde el bloguero amateur hasta sólidas empresas de facturaciones mareantes. Si hablas con gente de la industria, habrás escuchado alguna vez que pasa algo raro cada vez que comparas los datos de una herramienta de pago con los que proporciona GA. También hay gente que opina que eso de recojer los datos a partir de una herramienta que es juez y parte a la vez, no es buen asunto. Personalmente, le he estado dando muchas vueltas a todo esto desde que un amigo del sector me comentó que un cliente le espetaba el enorme gap que había entre los datos que su empresa (la de mi amigo) le daba, y los datos que ellos mismos recogían a través de GA ¿Qué podía estar pasando?
Pues bien, según he podido leer en unos impresionantes post de Nacho Giral y François Derbaix (con sus no menos impresionantes comentarios de sus respectivos lectores -Avinash incluido-) creo que ya sé lo que puede estar pasando. A parte de que en muchos casos puede haber problemas debido a implentaciones mal hechas de GA, está el hecho de que una vez implementado nadie nos preguntamos cuáles son las variables a partir de las cuáles la herramienta te da el chorreo ingente de datos (que dicho sea de paso, es impresionante para ser una herramienta gratuita); es ahí donde ponen la lupa estose estos dos expertos en marketing online.
Concretamente hablan de cómo cuantifica GA el origen de las visitas, y explican que lo hace a través de la cookie_utmz. Esta cookie otorga la visita (y por tanto la conversión, si la hubiera), al último canal reconocido (incluso si la visita es de tráfico directo). Y como la cookie_utmz está configurada con un período de vigencia de 6 meses, pues te puedes imaginar los efectos.
Concluyendo, antes de mostrar tus datos como si estuvieran escritos en las Tablas de Moisés, dedica tiempo a saber qué metodología utiliza tu herramienta de medición y realiza los ajustes necesarios para que se ajuste a tus necesidades. Recuerda siempre que lo importante no son las respuestas, sino las preguntas.
Un saludo!